Se descubre antes a un mentiroso que a un cojo. Eso dice un famoso dicho de nuestra rica lengua. Y en el caso de Pravia parece ser verdad. Al menos, en cuanto a nuestro alcalde se refiere. Una, que es ávida lectora y le gusta estar informada, no suele creerse a las primera de cambio nada de lo que dicen nuestros políticos. Mucho menos cuando se trata de uno al que se le han descubierto varias veces sus mentiras.

En uno de sus últimos vídeos, el alcalde nos muestra un infame balance de cómo él solo ha reducido la deuda en los últimos tres años y medio. Se olvida nuestro querido alcalde que también antes de esa fecha también formaba parte de ese gobierno. Pero al parecer, a David Álvarez parece molestarle el periodo de gestión del condenado Toni Solar y quiere borrarse de un plumazo de esa época. Sin embargo, es difícil que alguien como nuestro alcalde pueda borrarse cuando cada mes durante los últimos doce años ha cobrado su sueldo fruto de los impuestos de todas las pravianas y pravianos: antes como concejal sin ningún mérito atribuible; ahora como alcalde no votado en la urnas.

Sin embargo, su último intento de engañar a las pravianas y pravianos ya roza el insulto. Se atribuye a él mismo la reducción de la deuda del Ayuntamiento de Pravia cuando él bien sabe que no se debe ni a él ni a su política. En realidad, todos los ayuntamientos de España han reducido su deuda. Esto no se debe a cada alcalde, sino a la regla de gasto aprobada en 2012 en la Ley Orgánica de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera (LOEPSF). Esta regla impide que las administraciones locales puedan incrementar su gasto más allá del crecimiento del PIB nacional. De ahí que, por ejemplo, en 2018, las entidades locales presentaran un superávit de más de 6.000 millones de euros. Entre ellas, el Ayuntamiento de Pravia.

Ejemplos de otros Ayuntamientos que han reducido su deuda son Madrid, que lo ha hecho en un 64%; Barcelona lo ha hecho en casi un 30%; Zaragoza en un 97%.

La mayoría de ayuntamientos comenzó a reducir su deuda un año después de la aprobación de esa ley, es decir, a partir de 2013. Sin embargo, algunos como el de Pravia la siguieron incumpliendo. Para esos ayuntamientos incumplidores la ley tenía reservado un plan económico-financiero de ajuste. De ahí que Pravia esté sometido a ese plan de ajuste que le impide tener plena autonomía con sus cuentas.

Toda esta información la conoce y bien nuestro alcalde. Sin embargo, en otro nuevo ejemplo de tomar por tontos a las pravianas y pravianos, vuelve a mentir de forma descarada. ¿Hasta cuándo seguirá el engaño? El domingo lo sabremos.

Les dejo un enlace con un reportaje sobre la reducción de la deuda de los Ayuntamientos: elEconomista.es.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: