Cualquiera que lleve interesado en la política nacional o local varias décadas, habrá podido comprobar el enorme cambio que se ha producido en lo relativo a la gestión de la imagen del presidente o alcalde de turno como consecuencia de la irrupción de las redes sociales. Los mensajes electorales se simplifican para que quepan en un tuit y las inauguraciones se realizan para que queden vistosas en la correspondiente foto de Instagram o de Facebook. No hay político que se haya resistido a este nuevo arma de información y/ o propaganda, cada cual con mayor o menor acierto.

Como decimos, la aparición de las redes sociales es un nuevo arma electoral, pero de doble filo. Los políticos pueden dirigirse de manera más directa a los ciudadanos, pero los ciudadanos también pueden dirigirse de forma rápida y sin intermediarios a los políticos. En esa dualidad radica precisamente la grandeza de las redes sociales. No obstante, algunos políticos, como nuestro alcalde, no acaban de entender su nuevo rol. Siguen pensando que las redes sociales son un medio de propaganda pura y dura, un mundo virtual lleno de informaciones sesgadas, por no decir falsas, en el que solo se puede aplaudir su gestión y donde no hay sitio para la discrepancia.

Las críticas vecinales y los malos augurios electorales han llevado a David Álvarez  a «tocar a rebato» en sus menguadas listas de afiliados activos para que laminen cualquier opinión negativa en las redes sociales sobre su gestión

Todo el mundo en Pravia sabe que los malos augurios electorales del alcalde le llevaron primero a ponerse en modo «chaleco de obras» para inaugurar mal y tarde equipamientos y servicios que deberían de estar funcionando hace meses e incluso años. Después de varias reuniones con vecinos de las parroquias, donde lo que escuchó no fueron precisamente elogios, ha decidido taparse los dos oídos y atajar así las críticas. Como los niños cuando no quieren escuchar que les regañan.

Como decimos, las críticas vecinales y la continuidad de esos malos augurios electorales, ha llevado a David Álvarez  a «tocar a rebato» en sus menguadas listas de afiliados activos, para que laminen cualquier opinión negativa sobre la gestión del alcalde que se haga en las redes sociales. Los pocos afiliados del PSOE local que todavía atienden las llamadas del alcalde (o de alguno de sus hombres de confianza) tienen orden explícita de actuar como hooligans en redes sociales para dar la sensación de satisfacción general con la gestión municipal y amedrentar virtualmente a aquellos otros ciudadanos que, libremente, discrepan del rumbo de nuestro municipio.

Recuerda cada vez más David Álvarez  a aquellos reyes caprichosos y déspotas de hace varios siglos. Aquellos que se negaban a escuchar los informes de los consejeros de la corte, que le daban opiniones sinceras y valiosas. Siguiendo con el símil, parece preferir nuestro alcalde entretenerse con bufones y arribistas, que le dicen solo lo que quiere escuchar. Ya sabemos cómo acabaron a lo largo de la Historia (con H mayúscula) otras historias (con h minúscula) parecidas.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: